DIO SEÑALES DE VIDA

Racing mostró otra cara el martes en Avellaneda ante Flamengo y ahora deberá ir por la hazaña en el Maracaná.

El equipo que dirige Sebastián Beccacece logró dejar otra imagen ante el elenco Carioca en lo que fue la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, y eso enciende una luz de esperanza pensando en la revancha del 1 de diciembre.

Los malos pasajes futbolísticos vistos durante la Copa de la Liga Profesional, sumado al anuncio repentino de Diego Milito de abandonar el cargo una vez finalizada la actual gestión, ponía un enorme manto de dudas en cuanto al rendimiento del quipo.

El asunto es que desde un principio la Academia salió a ahogar a su rival en campo contrario, y ya a los 13’ del primer tiempo y tras un gran desborde de Fabricio Domínguez, Héctor Fértoli abrió el marcador ante el actual campeón.

La alegría duró poco tiempo, dado que la estrella de Flamengo, Gabriel Barbosa empató rápidamente aprovechando un mal cierre de Nery Domínguez, además de una defensa que realizó mal el retroceso.

A partir de ahí, el trámite del partido continuó parejo (cosa que no es fácil si se habla de enfrentar a este equipo), y el ritmo de juego de Racing siguió siendo intenso. Lisandro lo tuvo a los 27’, pero Diego Alves en gran reacción le tapó el cabezazo. Bruno Henrique mostró su jerarquía y tras una gran maniobra personal, remató con cara interna, y el balón dio en el travesaño.

Ese primer tiempo dejaba en claro que Racing había cambiado el chip, y que en la Copa Libertadores está dispuesto a darle pelea al elenco que hoy dirige Rogerio Ceni. En el inicio del complemento se produjo la polémica del partido, y fue cuando le anularon el gol a Lisandro López tras un perfecto centro de Eugenio Mena, quien supuestamente (está claro que no fue así) cometió infracción. Lejos de quedarse, al minuto siguiente el propio Licha se lo perdió debajo del arco, definiendo de manera defectuosa.

Promediando la etapa se produjo el cambio de Iván Pillud por Fabricio Domínguez (se retiró con alguna molestia), y esto le cambió el ritmo al equipo, que ya no fue lo activo y profundo que venía siendo.

Si bien el encuentro se estancó en cuanto a situaciones de gol, el espíritu de Copa se notaba en la cancha, y se jugaba cada pelota como si fuese la última, otro elemento para rescatar del Racing del martes.

A falta de diez minutos para el final, se fue expulsado Matheus Thuler (duro planchazo a Lisandro), a lo que lamentablemente la Academia no le supo sacar ventaja, ya que no pudo penetrar en el cerrojo de Flamengo, que se supo acomodar para la circunstancia.

Ahora habrá que ir el martes próximo a Río de Janeiro, al escenario donde se va a jugar la final del certamen, y el conjunto de Beccacece está obligado a convertir al menos un gol, pero cierto es también, que el mítico estadio estará sin público, por lo que la ventaja de la presión de la gente no podrá ser utilizado por el local, lo que sumado al despertar del martes pasado, hace inevitablemente que el hincha se ilusione.

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